Mi bella esposa y yo

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Estamos embarazados

domingo, 25 de noviembre de 2007

OJOS QUE NO VEN CORAZÓN QUE NO SIENTE


Texto: Isaías 7: 1 – 4; 2da Reyes 16: 5 – 9; 2da Crónicas 28: 1 -27


Isaías 7: 1- 4:
“Aconteció en los días de Acaz hijo de Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria y Peka hijo de Remalías, rey de Israel, subieron contra Jerusalén para combatirla; pero no la pudieron tomar.
Y vino la nueva a la casa de David, diciendo: Siria se ha confederado en Efraín. Y se le estremeció el corazón, y el corazón del pueblo, como se estremecen los árboles del monte a causa del viento.
Entonces Dijo Jehová a Isaías: Sal ahora al encuentro de Acaz, tú, y Sear-jasub tu hijo, al extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino de la heredad del Lavador, y dile: Guarda, y repósate; no temas ni se turbe tu corazón a causa de estos doa cabos de tizón que humean, por el ardor de la ira de Rezñin y de Siria, y del hijo de Remalías”



Tema: La visión que tengamos al enfrentar las situaciones de nuestro diario vivir, determinará nuestras decisiones, y por consiguiente nuestros logros y fracasos también.

Introducción


“Lo que embellece al desierto es que esconde un pozo en alguna parte” A. de Saint Exupery[1] .

¿Qué observa la mayoría al mirar el desierto?: Soledad, calor, infertilidad, mucho frío en la noche, en fin, observamos comúnmente extremos, y como común denominador, Muerte.
¿Qué observa este aviador y escritor? ¿qué lo diferencia de muchos de nosotros en cuanto a su apreciación del desierto? Sólo hay una cosa: su mirada distinta. En este sentido, la visión que tengamos de la cosas tendrá un valor principal para resolver conflictos, para enfrentar el día a día.
El texto de Isaías sucede en un contexto de guerra. La fecha es c. 735 a. de J.C. y la situación es una desesperada propuesta de Israel y Siria para unirse con sus vecinos contra el arrollador conquistador asirio.
Acaz tiene que tomar decisiones, descarta la posibilidad que le proponen Siria e Israel. Es en esta escena que aparece Isaías con la visión que Dios revela. Hay entonces dos visiones: la de Acaz y la de Isaías, la Humana y la Divina.
Acaz representa a la persona de hoy: un ser humano enfrentado día a día tomar decisiones para enfrentar problemas. ¿Qué visión tener para resolver esto? ¿La Humana o la Divina? Veamos sus consecuencias:



I. VISIÓN DE ACAZ // 2da Reyes 16: 7.

1. Miedo. v. 2

A. 10 de los 12 espías tenían esta misma visión: Núm. 13: 27- 29, 31- 14:4.
B. Los ejércitos de Saúl frente a Goliat. 1 Sam. 17: 1 -11.

2. Te hace cometer errores.

A. Asiria no le prestó ayuda a Judá. 2da Cr. 28: 21.
B. Sansón frente a Dalila. Jue. 16: 16-20.


3. Te trae derrota.

A. Acaz, trajo idolatría y maldición al pueblo de Judá. 2 da Rey. 16: 14 – 18.
B. Consecuencia de los 10 espías. Esa generación no conquistó la Tierra prometida. Núm. 14: 21-23.


II. VISIÓN DE ISAÍAS


1. Te aclara lo que en verdad son tus enemigos. v. 4.


A. David y Goliat. 1 Sam. 17: 45-46.
B. Josué y Caleb. Núm. 14: 6-9.


2. Te trae esperanza.

A. Sear-jasub: “Un remanente volverá”. Isaías sal al encuentro de Acaz con esperanza.
B. Nuestro Señor resucitó y con él, toda esperanza!!!

3. Te da la victoria. v. 7.

A. El ángel del Señor mató a 185 mil Asirios. 2da Rey. 19. 35.
B. Josué y Caleb entran y toman Jericó. Jos. 6.



CONCLUSIÓN


La visión de Acaz y sus decisiones solo trajeron idolatría y maldición sobre Judá.
¿Cuál es tu visión? ¿qué ves al mirar el desierto?


Por: Emmanuel Fernández S.


[1] Antoine de Saint-Exupéry[1] (Lyon, 29 de junio de 1900 - sur de Francia, 31 de julio de 1944) fue un escritor y aviador francés, autor de El principito, nacido en una familia noble de Lyon. Estudió en la Universidad de Friburgo.

jueves, 22 de noviembre de 2007

“La Gracia” en Dietrich Bonhoeffer



Introducción

Dietrich Bonhoeffer nace en Breslau en 1906. Muere ejecutado en Flossenburg en 1945. Teólogo y pastor protestante. Formado en Tubinga y Berlín en el contexto de la teología liberal, pronto se identificó con la nueva teología dialéctica. Su teología no es especulativa sino que está marcada por las situaciones de la vida real.
De cara a su visión de una iglesia auto-convencida de su piedad cristiana, Bonhoeffer define la gracia en el marco del seguimiento a Jesús. Es en este ámbito que se debe desarrollar la vida cristiana. Fuera de esto están los preceptos humanos con sus leyes, que hacen del “yugo suave de Jesús” algo pesado, imposible de llevar.
Bonhoeffer hace la diferencia entre “gracia barata” y “gracia cara”, es por eso que habla del “precio de la gracia”.

Gracia barata



· Mercancía que hay que liquidar; es la gracia como almacén inagotable de la iglesia.
· Es la gracia como doctrina, como principio, como sistema. Es el perdón de pecados considerado como verdad universal, es el amor de Dios interpretado como idea cristiana de Dios.
· Es la justificación del pecado y no del pecador. Puesto que la gracia lo hace todo por sí sola, las cosas deben quedar como antes. “Todas nuestras obras son vanas”.
· Es la gracia que tenemos por nosotros mismos.
· Es la gracia sin seguimiento de Cristo, la gracia sin cruz, la gracia sin Jesucristo vivo y encarnado.




Gracia cara




· Es cara porque llama al seguimiento, es gracia porque llama al seguimiento de Jesucristo.
· Sobre todo es cara porque ha costado cara a Dios, porque le ha costado la vida de se Hijo, y porque lo que le ha costado caro a Dios no puede resultarnos barato a nosotros. Es gracia, sobre todo, porque Dios nos ha considerado a su hijo demasiado caro con tal de devolvemos la vida, entregándolo por nosotros.
· Es la encarnación de Dios.


Trabaja también el tema de la gracia con estos dos conceptos que vamos a enmarcarlos y compararlos: presupuesto y resultado. Es decir que no es lo mismo que alguien que ha pasado 6 años estudiando un tema determinado y diga "Es difícil el tema" a alguien que diga lo mismo pero que ni siquiera haya leido un libro o investigado un día ese tema. El primero lo dice como RESULTADO de un estudio de 6 años y el segundo lo dice como PRESUPUESTO. Algunos viven una vida de seguimiento a Cristo y tratan de cambiar, pero llegan a un punto que dicen: "Aunque haga y confíe en Jesucristo y su gracia no soy más que un pecador", eso es vivir la gracia como resultado, mientras que otros ni siquiera se atreven a seguir a Jesús, y dicen "Soy muy imperfecto para hacerlo", esto es un Presupuesto, es Gracia Barata.

Gracia como Presupuesto
Gracia barata



Justifica el pecado



Se conforma y consuela en el status quo



No libera al pecador



Endurece la desobediencia

Gracia como Resultado
Gracia cara
Justifica al pecador
Critica y se opone al status quo
Libera al pecador
Llama al seguimiento




Conclusiones

El trabajo de Bonhoeffer no es otra cosa que su auto-biografía teológica. Los conceptos en él no son extraños a su existencia misma. Hombre y palabra son caras de una misma moneda; su vida. Esto ya es un insumo para nosotros hoy. Teología sin realidad de vida no sirve, esto es “teología barata”.
Sin duda que en una sociedad hedonista, que busca el placer por el placer sin preocuparse de respetar valores que vayan más allá de sus narices temporales, lo que entendamos por “gracia” es muy importante. Bonhoeffer nos da luces hermenéuticas de lo que es el evangelio de Jesucristo, y sus implicancias praxiológicas.


Emmanuel Fernández S.



http://biografas.blogspot.com/2006/10/dietrich-bonhoeffer.html

[1] Tema estudiado en el libro “El precio de la Gracia. El seguimiento” de editorial Sígueme año 1995. apuntes tomados del capítulo I, puntos 1 y 2. págs. 13 a la 25.

miércoles, 17 de octubre de 2007

La teología del banano por Juan Stam

Hace treinta años mi esposa Doris y yo vivimos en una finquita en Mata de Plátano de El Carmen (Guadalupe, Costa Rica). Parte de la finca, cerca de la casa, tiene facilidades para retiros de las iglesias. La otra parte, mucho más grande, es cafetal y plantación de bananos. Esa parte me toca a mí, y cuando pongo mis botas para salir a cosechar el grano rojo o andar revisando los bananos, siento una felicidad muy grande. Además, los bananos me han enseñado unas valiosas lecciones espirituales, que quisiera compartir en esta conversación.

Lo primero que me impresiona del vastago de banano es que da toda su vida para producir un sólo racimo de fruto. ¡Toda una vida, para un solo racimo! Una mata de banano concentra su ser entero en una sola causa: producir su racimo. Después de cosechar el fruto maduro (ojalá antes de que las ardillas lleguen a comérselo), no queda más que cortar el vástago y dejarlo para enriquecer el suelo.

¿No les parece eso una lección para nosotros? Tenemos una sola vida, sin oportunidad de repetir. Lo que vamos a hacer para el Señor, tenemos que hacerlo ahora, en esta vida mientras dure, porque después será demasiado tarde. Por eso debemos enfocar toda nuestra vida hacia una meta bien definida: cumplir la voluntad de Dios y producir buen fruto para su reino.

Los bananos nos enseñan también otra lección: ellos siempre se reproducen. Cuando tengo que cortar el vástago que ya dio su fruta, me doy cuenta que su tronco está rodeado de "hijas". No muere sin dejar atrás una nueva generación. Son estas "hijas" que van a continuar la labor de su "mamá" y mantendrá a la finca surtida de sabrosos bananos. De igual manera, nosotros como cristianos estamos llamados a reproducirnos, a sembrar en otras personas la vida que Cristo nos ha dado. El proyecto cristiano no es solitario sino comunitario; cada cristiano o cristiana debe ser como aquella mata rodeada de sus tiernas "hijas". Cristo nos ha llamado para que llevemos mucho fruto. Y a la hora de salir de este mundo, dejaremos la obra del Señor en manos bien preparadas para llevar adelante la causa del evangelio.

Otra cosa linda del banano, es que da su fruto en todo tiempo. No tiene "temporada", como, por ejemplo, el café o los nísperos. Para el banano, todo tiempo es tiempo de producción y servicio. ¿Tenemos nosotros como cristianos la misma constancia? Me parece que hay "cristianos de temporada", que a veces son y a veces no son. ¡Que aprendamos del banano!

El banano posee también otra gran virtud: a diferencia del mango o la naranja, el banano es muy fácil de pelar, muy fácil de comer y muy fácil de digerir, pero a la vez es muy nutritivo. Nos alimenta y ayuda mucho para la salud. Nuestro mensaje también debe ser accesible al receptor, "fácil de pelar", pero su contenido debe ser substancioso (con contenidos bíblicos) y alimenticio para la vida espiritual.

He observado otra cosas con los bananos: el vástago más grande y grueso no siempre da el racimo más abundante ni los bananos más sabrosos. A veces he visto algún vástago flaco y pequeño doblado por el peso de un enorme racimo, como también uno que casi toca el cielo pero su racimo más bien da tristeza. Lo que importa no es el tamaño del vástago sino la calidad del banano. El mundo moderno tiene una obsesión con el tamaño, una idolatría de lo grande y un culto al éxito visible. En Apocalipsis 2-3, todas las iglesias que llamaríamos "exitosas" (Éfeso, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Laodicea), para Cristo dejaban mucho que desear, y la más "exitosa" hasta le daba asco. Y las dos iglesias que Cristo aprueba con gozo, nosotros llamaríamos fracasados (la pobre Esmirna, la Filadelfia con poco poder). Podríamos decir que nosotros miramos al vástago pero Dios mira al racimo de fruto.

Una observación final: he notado que muchos vástagos de banano "mueren desde arriba". Me ha pasado muchas veces ver una planta, aparentemente en buen proceso de maduración, pero entonces cuando miro a sus hojas de más arriba, veo que están totalmente secas y muertas. La muerte comenzó arriba. Este es un peligro también para cristianos hoy, especialmente líderes, cuando "la muerte comienza arriba", en la vida pensante. San Pablo nos exhorta a superar esa "muerte cerebral" transformándonos diariamente "por medio de la renovación de nuestro entendimiento" (Rom 12:2). En esa vida de continua renovación en el Espíritu, el estudio siempre fresco y creativo de la Palabra de Dios debe ser la fuerza renovadora de nuestra vida espiritual y nuestro ministerio.

martes, 9 de octubre de 2007

¿QUÉ ES PRIMERO: EL HUEVO O LA GALLINA? por Emmanuel Fernández


Parece una pregunta estúpida y sin mayor relevancia para nuestras mentes adultas. ¿Quién se va a detener hoy - en un mundo que te da lo que produces (y a veces menos)- a pensar qué fue primero, si la gallina o el huevo? ¿Qué sentido tiene gastar si quiera una milésima de segundo en hacerse esta pregunta?... “que el huevo, que la gallina, qué ninguno de los dos”… da lo mismo.
Si cambiase la pregunta quizás podrás encontrarle el sentido que yo le encontré –obviamente por algo es el título de este escrito-. Cambiémosla por ¿Quién fue primero: Tu madre o tu?... uff, al parecer se vuelve interesante la cosa. Leamos un texto de la Biblia para desarrollar una idea que a mi parecer, resulta inteligente para nosotros hoy:


“Todas las cosas por él (Jesucristo) fueron hechas,
Y sin él nada de lo que ha sido hecho,
Fue hecho... Porque en él fueron creadas todas la cosas,
Las que hay en los cielos y las que hay en la tierra,
Visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios,
Sean principados, sean potestades; todo fue creado
Por medio de él y para él” (Sn Juan 1:3; Col. 1:16)


Una respuesta teológica para responder a las dos preguntas enunciadas sería: fue primero Dios; Jesucristo. Esto sin pedir ningún tipo de comodín, sino que sólo citando algunos pasajes de las Escrituras.
La inteligencia del ser humano, de la mano de los avances científicos han llegado a determinar que posiblemente (en teoría) todo nació de una gran explosión, y que todo lo que usted ve a su alrededor es fruto de acaso. Teoría con buenos argumentos en la ciencia, pero sigue siento teoría al fin.
En lo personal me aferro a la siguiente afirmación: Antes de que siquiera mis padres pensaren en mi concepción, YO Y USTED Y TODA LA HUMANIDAD ESTABA EN LA MENTE Y CORAZÓN DE DIOS!!!

¿Qué significa esto?

Unas de las mayores dificultades al entablar relaciones interpersonales es la comunicación. Yo no me explico que después de pasar tanto tiempo juntas, dos amigas que se llamaban entre si “amiguis”, “Pokemonas”, “Pelolais”… de un tiempo acá no se hablen. Algo pasó, falló la comunicación. Quizás a una de ellas se le olvidó contarle a la otra que tal chico era su pololo, o que aquél era su papá… no sé, pero el 99,9% de las rupturas entre amigos/as es a causa de una mala comunicación. Y qué decir de la relación padres/madres e hijos/as. Difícil se les hace a ciertos padres la comunicación con sus hijos debido a la rutina laboral que deben cumplir. No es menor el tema de la comunicación. ¿Le ha pasado a usted que siente a veces que nadie le entiende? Bueno, sepa que Dios sí le entiende, fuimos creados por él, y en él podemos llevar nuestras cargas.
Continuará…

miércoles, 3 de octubre de 2007

MARTÍN LUTERO Un acercamiento a su teología (Por. Emmanuel Fernández)


INTRODUCCION

¿Qué significa ser Evangélico? ¿Cuáles son nuestros fundamentos teológicos? ¿Dónde y a razón de qué comienza una iglesia llamada "protestante"? Trataremos de responder estas interrogantes que si no surgen, las sugerimos en nuestros contextos de iglesias reformadas.
¿Porqué es necesario este estudio? Yo creo que por varias razones. Sólo una para comenzar: Vivimos en un contexto socio-religioso light, esto significa que cada vez nos interesa menos nuestras raices, ya que lo que importa hoy no es lo que creo, sino lo que "siento" (como si se pudieran separar ambas). Esto lo he visto a lo largo de mi experiencia como profesor de religión y predicador de la palabra.
Es pertienente conocer nuestras raices teológicas. Les ofrezco esta introducción a la Teología de Luetro...

“¿Cómo puedo tener un Dios misericordioso? A partir de esta pregunta y de la ansiedad subyacente, comenzó la reforma” (P.Tillich, Pensamiento cristiano y Cultura en Occidente, Cap. 5 “La teología de los reformadores”, pág. 245 .

Por el carácter sintético e introductorio de esta exposición, seguiremos la metodología del profesor Justo L. Gonzalez (La era de los reformadores, tomo 6 págs. 65 – 73.), y además observaciones del trabajo del profesor Poul Tillich.

1. LA PALABRA DE DIOS
Para Lutero, la palabra de Dios, es Dios mismo encarnado en Jesucristo. No son los libros de la Biblia por si mismos la palabra de Dios, sino en cuanto nos revelan el evangelio, son palabra de Dios.
La palabra de Dios y la acción de Dios son inseparables, ya que “el verbo se hizo carne”.
En este punto la novedad de Lutero radica en el cambio de plataforma para interpretar las Escrituras. No es la “Iglesia” romana la exclusiva intérprete de las Escrituras, sino todo aquél creyente que vea en ellas a Jesucristo y su evangelio.
Para Poul Tillich la palabra …



Principio Bíblico. P. Tillich


¿Qué es "palabra de Dios"?


· Todo aquello que en la Biblia traten de, concentran en o si apuntan hacia Cristo (Fórmula Luterana)
· Examen filológico (Critica Bíblica) e interpretación existencial (hermenéutica pastoral)


Existen 4 niveles de palabra de Dios


Palabra interior en Dios. Esta es oculta al hombre ya que está en el “corazón de Dios.
Palabra Visible. Este es Cristo (el verbo hecho carne), Dios habla en la historia.
Palabra hablada. Estas son las palabras de profetas, Jesús y los apóstoles. Es la palabra “Bíblica”.
Palabra predicada.

2. EL CONOCIMIENTO DE DIOS


En este punto vamos a exponer dos ideas.
La Primera dice relación a Lutero y sus contemporáneos, acerca de la mediación racional para alcanzar la comprensión de Dios. Sobre esto Lutero reconoce cierto grado de validez en cuanto a que el ser humano llega a conocer la existencia de Dios, al igual que el conocer el bien y el mal. A este acercamiento Lutero la llamará “Teología de la Gloria”. Para él este intento no es más que proyectar nuestra propia imagen de Dios sin considerar nuestra condición de pecadores.
La segunda dice relación a un acercamiento a Dios desde la Cruz. A este principio Lutero lo llamará “Teología de la Cruz”, que tiene como idea el ser interpelado por Dios, en cuanto a nuestras propias ideas preconcebidas de Él. Para Lutero el conocer a Dios es una dinámica de de-construcción (de nuestras propias ideas) y a la vez construcción de la imagen verdadera de Él desde el escándalo de la cruz.
Poul Tillich dice al respecto


LA IDEA DE DIOS


Dios es trascendente e inmanente a la vez y viceversa. A Dios no se le concibe como un ser estático que mira desde fuera el actuar humano, ya que es protagonista de “pé a pá” en la historia.

3. LA LEY Y EL EVANGELIO


Dios se revela en la ley y el evangelio, es decir, nos condena y nos gratifica.
El/la Cristiano/a es condenado/a y justificado a la vez.
Son dos caras de la misma moneda; la revelación de Dios en Jesucristo.
Si fuese solo evangelio, Dios no tomaría en cuenta el sacrificio de Jesucristo y a la vez, no se nos podría revelar el evangelio. La ley nos condena de sobremanera y en medio de esa condenación actúa el evangelio.


4. LA IGLESIA Y LOS SACRAMENTOS


Parte de la premisa de que somos todos Sacerdotes. Ve a la comunidad de creyentes como un organismo que interactúa en la gracia, y que se edifica mutuamente.
Lutero solo defiende los sacramentos instituidos por Jesucristo; el bautismo y la comunión.
a) Bautismo: Los niños e pueden bautizar porque es Dios el que toma la iniciativa en el nuevo pacto. El Bautismo viene a ser el contexto en el cual se mueve el creyente.
b) Comunión: en la comunión Jesucristo está presente en, con, bajo, alrededor de, y tras el vino y el pan. Apartándose así de la doctrina de la transubstanciación.
Rechazó: 1. Las misas privadas. 2. Comunión como repetición del sacrificio de Cristo. 3. Idea de que la misa confiere méritos, y la ya mencionada, 4. Doctrina de la transubstanciación.


5. LOS DOS REINOS


Existen Dos Reinos, uno que actúa desde la Ley, y otro desde el evangelio. Estos son:
El Estado: actúa bajo la Ley y su propósito es poner límites al pecado humano y castigarlo.
Los Creyentes: actúan desde el Evangelio.
Los creyentes no deben esperar que el Estado apoye su empresa. El creyente en cuanto es justificado por la fe sigue siendo pecador, por lo tanto está sujeto al Estado.
Esta idea no está clara en Lutero, ya que veremos hechos que comprometían una opinión clara respecto al tema Iglesia – Autoridades civiles.
Poul Tillich dice
Iglesia y Estado
Existen dos esferas del concepto “Iglesia”. Una es la iglesia invisible (espiritual) y la otra la iglesia visible (comunidades locales). La primera es la cualidad espiritual de la segunda. Es por esto que la visible tiene que ser constantemente consultada acerca de la primera, o si no, caeríamos en sectarismos.
El estado (autoridad) debe aceptarse tal como es, ya que no es posible una revolución. Existe en Lutero una aceptación de los acontecimientos como “dones del destino”.


CONCLUSIÓN


· Necesitamos hoy una relectura de las bases teológicas de la reforma para una identidad y misión de la Iglesia Cristiana hoy.
· Comparto plenamente la reflexión de Juan Stam en su ensayo sobre la teología de los reformadores cuando dice:

“Hay un fenómeno típico en los movimientos históricos, que consiste en que después de comenzar con la espontánea creatividad de una búsqueda dinámica, poco a poco se van institucionalizando hasta perder casi totalmente la flexibilidad de sus inicios y su original capacidad de sorprender. En muchos casos, este proceso termina en un estado senil de arteriosclerosis institucional”.
Teo. De la prosperidad, guerra espiritual, teo. Fundamentalistas, entre otras, son lo que ofrecen hoy la mayoría de las “iglesias cristianas”. Estudiar el tema que nos convoca no es otra cosa que examinar cuanto de “reformados” tenemos, y perder el miedo de volver a empezar (“ecclesia reformata semper reformanda”).


BIBLIOGRAFÍA


Justo Gonzales, “Y Hasta los último de la tierra”, (La era de los reformadores, Tomo 6 ).

P.Tillich, Pensamiento cristiano y Cultura en Occidente, Cap. 5 “La teología de los reformadores”.
http://www.lupaprotestante.es/juanstam

http://www.luteranos.cl/

viernes, 7 de septiembre de 2007

“No toques al ungido de Dios” por Juan Stam


Ésta es una frase que se oye a menudo para señalar el respeto que debemos mostrar a nuestros pastores y la obediencia incondicional que debemos brindarles. Si es cierto que el pastor ha sido ungido por Dios para el ministerio, este texto bíblico significa que los pastores son literalmente intocables. Oponernos a ellos, o criticarlos, viene a ser entonces un pecado muy grave, y someternos a ellos la única actitud legítima. Y lo que vale para pastores, vale también para otros líderes, especialmente profetas. Si son ungidos de Dios, ¿quién se atrevería a tocarlos?

¿Pero será eso lo que significa esta frase bíblicamente? Para interpretarla bien, tenemos que “escudriñar las Escrituras” con lupa para entender correctamente su sentido y no malinterpretarla.

Todos sabemos que “un texto sin su contexto es un pretexto”, es un texto que se está manipulando con otros fines que una genuina fidelidad a la Palabra de Dios. Tal es el caso con esta frase, que viene de una historia muy interesante. El joven David era un fugitivo del rey Saúl, quien lo buscaba para matarlo. En cierto momento, Saúl se durmió en una cueva sin saber que más adentro estaba David con sus hombres (I Sam 24:3). ¡Toda una oportunidad dorada que Dios le está dando a David! Sus hombres, muy espiritualmente, le dijeron a David que ése era el día que Dios le había prometido cuando dijo, “He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere”.

Pero sorprendentemente, David no mató al dormido Rey sino sólo “calladamente cortó la orilla del manto” de Saul para mostrar que le había salvado la vida a su propio enemigo. Entonces David dijo a sus hombres, “Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque él es el ungido de Jehová” (I Sam 24:6,10). Más adelante, cuando le llega otra oportunidad de matar a Saúl, David dice, “¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová y será inocente?” (26:9,11,16,23; II Samuel 1:14; los reyes de Israel no fueron coronados sino ungidos, por lo que se conocían como ungidos).

Entonces, ¿qué significa esta frase para nosotros hoy? ¡Muy sencillo! Los cristianos no debemos “echar mano” físicamente a nuestros pastores, mucho menos matarlos. Sacarle más que eso de la frase, es manipular el texto y abusar de la Palabra de Dios.

La misma frase aparece en Salmo 105:15: “No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagaís mal a mis profetas”. Aquí se refiere a los profetas y se prohibe hacerles violencia física. Los verdaderos profetas no eran nada populares con los poderosos, porque su mensaje era duro, y muchos murieron violentamente (cf. I Reyes 19:10,14). Por eso Jesús denunció a los líderes judíos como “hijos de aquellos que mataron a los profetas” (Mat 23:31), y exclamó, “Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados” (23:37). A los perseguidos por causa del evangelio, Jesús les acordó que “así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros” (Mat. 5:11-12).

Entonces, pues, ¿qué significa esta frase en Salmo 105:15? ¡Muy sencillo! Que no debemos hacer violencia física contra los profetas de Dios, mucho menos matarlos.

Todo esto no tiene que ver con nada más que la violencia física y para nada prohibe la crítica responsable o el dudar sanamente de pastores, profetas y otros líderes. No significa en absoluto que ellos sean intocables, a quienes hemos de rendir una obediencia ciega. No son Dios, ni dictadores, sino siervos del Señor, del evangelio y del rebaño. La citada frase sólo se refiere a la violencia física, no a alguna especie de autoridad al estilo del papa en Roma. Tal clericalismo autoritario es totalmente anti-bíblico y anti-pastoral. Criticar sanamente a los líderes no es un pecado sino un deber en Cristo de todo cristiano y cristiana.

De hecho, según el Nuevo Testamento, todo creyente es un “ungido de Dios”, porque todos tenemos la unción del Espíritu Santo (I Juan 2:20,27; I Corintios 1:21-22). Precisamente eso es el sentido del día del Pentecostés. Por eso, Pablo exige que cuando alguien profetiza en la congregación, “que los demás juzguen” (I Cor 14:29). También, a los tesalonicenses, con referencia específica al don profético, les exhorta no apagar al Espíritu ni menospreciar las profecías, pero eso sí, “Examinadlo todo (¡incluso a los pastores y profetas!) y retened lo bueno” (y criticar, en amor, lo malo; I Tes 5:19-21).